Los mecanismos de defensa
Nota descriptiva de carácter general.
Qué son
Los mecanismos de defensa son procesos mentales, en buena medida no conscientes, que reducen la ansiedad ante conflictos internos o situaciones difíciles de tolerar. El concepto procede de la tradición psicoanalítica y fue sistematizado por Anna Freud.
Un punto que suele perderse en la divulgación: no son patológicos en sí mismos. Todo el mundo los emplea y cumplen una función adaptativa. Lo que puede resultar problemático es su rigidez, su intensidad o su uso exclusivo.
Algunos de los descritos
- Represión. Mantener fuera de la conciencia contenidos que generarían malestar.
- Negación. No registrar un aspecto de la realidad que resulta difícil de asimilar.
- Proyección. Atribuir a otros impulsos o características propias no reconocidas.
- Racionalización. Construir explicaciones razonables para conductas cuya motivación real es otra.
- Desplazamiento. Dirigir una emoción hacia un objeto distinto del que la originó.
- Sublimación. Canalizar impulsos hacia actividades socialmente valoradas. Se describe habitualmente como el más adaptativo.
Cómo se abordan en terapia
El trabajo terapéutico no consiste en eliminarlos, sino en ampliar el repertorio disponible y flexibilizarlo. Una persona que dispone de varios recursos y puede reconocer cuándo los está usando funciona mejor que quien depende rígidamente de uno solo.